tomb_raider.jpg

Cuando una videojuego se convierte en un éxito, da demasiada tela para cortar; las compañías intentan aprovechar un 100 % la popularidad, y por eso lanzan incontables continuaciones, todo tipo de merchandising, y cuando una franquicia soporta todo esto favorablemente, llegan a la pantalla grande.

¿Cómo saber si una adaptación es también un éxito? Pues fuera de toda apreciación personal, lo más importante son las ganancias en bruto. Guiándonos en esto, la película Lara Croft: Tomb Raider, lanzada en el año 2001 se convierte en la mejor adaptación cinematográfica de un videojuego, con la increíble suma de $131,168,070 de dólares recaudados.

Leer noticia completa

Publicado por