may
13
2008

Dentro del enorme mundo de los videojuegos existe una característica que si bien no es obligatoria, ya forma parte del folklore de nuestro pequeño universo. Estamos hablando claro, de los temibles jefes, aquellos enemigos controlados por la CPU que pueden aparecer al final de las misiones o bien al final de todo el juego con una misión clara: arruinarnos la vida.
Es que luego de pasar horas tratando de poder cantar victoria, nos topamos con un jefe que muchas veces nos permite un margen de error mínimo, casi inexistente.
En los orígenes, los juegos tenian como objetivo principal el de superar una marca numerica; como el legendario Space Invaders o el mismisimo Pac Man. Luego, para hacer a los titulos más emocionantes comenzaron a aparecer enemigos al final de las misiones.
Muchos dicen que el primer juego en tener un jefe verdadero fue Phoenix, lanzado en el año 1980, al cual debías destruir sí o sí para continuar en el juego. Se trataba de un alienígena en una nave de tamaño importante a quien debías disparar a mansalva hasta lograr acabar con su existencia.
Publicado por
belo